5 maneras de ahorrar energía en invierno

Al igual que ocurre en verano cuando se intensifican las temperaturas, el invierno es la otra época del año en la que aumenta el gasto de energía con la llegada del frío.

Hay dos factores que influyen directamente para poder ahorrar energía en invierno: por un lado, reducir el consumo para que no se disparen las facturas y por otro lado, acondicionar nuestro hogar para que se mantenga el calor.

En Tres habitat te explicamos cuáles son las cinco maneras principales de ahorrar energía en invierno.

  1. Aprovechar la luz natural

Aunque haya menos horas de luz, durante el invierno hay que aprovechar bien los rayos de sol abriendo cortinas y subiendo persianas de día y hacer lo contrario de noche, aislando la casa del frío y conservando el calor acumulado. Para ventilar la vivienda basta con 10 minutos al día, preferiblemente por la mañana, cuando todavía no tengamos puesta la calefacción a tope.

  1. Mantener un buen aislamiento interior

No tener las ventanas y las puertas selladas y aisladas correctamente supone una gran pérdida de energía, igualmente, hay que tener en cuenta los burletes de las persianas. Aunque en un principio instalar ventanas de doble acristalamiento, así como aislar la fachada puede ser una inversión costosa, el ahorro a la larga es mucho mayor.

  1. Tener una temperatura adecuada

En invierno la temperatura adecuada se encuentra entre los 19° y los 21°, a partir de ahí, cada grado de más incrementará el consumo energético en un 7%. Lo más recomendable es usar un termostato para ajustarlo a la temperatura adecuada y dependiendo de las necesidades del día. Lo ideal es apagar la calefacción de noche o al menos bajar algunos grados y por supuesto, no tener puesta la calefacción en las habitaciones que no usamos.

Asimismo, es importante llevar a cabo una revisión anual y un correcto mantenimiento de los sistemas de calefacción para no malgastar energía.

  1. Usar correctamente todos los electrodomésticos

Lo mejor es utilizar electrodomésticos con buena calificación energética y de manera eficiente, intentando utilizar programas ecológicos y cuando estén a plena carga, así como aprovechar el calor del residual de la placa para terminar de cocinar.

  1. Abrigar tu vivienda

Una de las formas más fáciles de ahorrar energía es utilizar textiles adecuados para esta época del año, como por ejemplo, colocar alfombras que aportan confort y son una barrera contra el frío del suelo, utilizar cortinas gruesas que conseguirán mantener el calor interior, tener a mano siempre mantas y plaids y por supuesto, abrigarse para estar a gusto en casa sin necesidad de elevar la temperatura de la calefacción.

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