Cuando nos decidimos a comprar un piso, normalmente tenemos en cuenta el número de habitaciones, así como cuántos baños vamos a necesitar, dependiendo del número de los miembros de la familia, pero en general, el espacio en un piso suele escasear, sobre todo a nivel de almacenaje, por eso, comprar o alquilar una vivienda con trastero se convierte en casi un lujo, ya que además suele haber poca oferta de este tipo de inmuebles.
Es precisamente esta falta de oferta de trasteros, lo que provoca que haya empresas que estén construyendo diferentes centros de almacenamiento para alquilar este tipo de habitáculos.
En Treshabitat te contamos en qué consisten los trasteros por metros cuadrados.
El alquiler de trasteros o self storage ha dejado atrás esas naves que se localizaban en la periferia para incluir espacios de almacenamiento en las grandes ciudades, utilizando inmuebles rehabilitados para dar respuesta a la demanda de personas que necesitan un trastero cerca de su vivienda.
En España comunidades como Cataluña, Madrid, Andalucía o Valencia son aquellas que cuentan con más oferta de este tipo de trasteros.
Aunque el negocio proviene de la necesidad de buscar espacio para almacenar, que en este caso resulta mucho más económico que cambiar de vivienda, también es cierto que cuantas más compraventas y alquileres de inmuebles haya, más necesidad de almacenamiento existe. Asimismo, este tipo de almacenaje se utiliza para personas que realizan reformas o que tienen la necesidad de mudarse durante un tiempo determinado a otra ciudad u otro país, así como personas que deciden alquilar habitaciones.
Estos trasteros están ubicados en lugares con buena comunicación y están vigilados, incluso hay centros con aparcamiento gratuito para carga y descarga, donde los clientes tienen sus pertenencias disponibles en cualquier momento.
Estas instalaciones ofrecen flexibilidad para poder guardar tus pertenencias en diferentes periodos de tiempo y poder utilizar los metros cuadrados que necesites.
Hoy en día, incluso existen empresas alternativas que además de permitir almacenar las pertenencias, se ocupan de recoger las pertenencias y devolverlas cuando las necesite el cliente.

