No resulta tan descabellado que dos personas que se ponen de acuerdo para realizar una compraventa paguen una parte del precio el dinero en negro, es decir, que se realice la escritura por un precio inferior al real.

Sin embargo, el hecho de que sea una práctica relativamente común no significa que no conlleve ciertos riesgos tanto para el comprador como para el vendedor.

El hecho de escriturar la vivienda por menos dinero del real, no exime de pagar Hacienda pero sí es cierto que se reducen los impuestos de manera ostensible.

Cuando un comprador escritura la vivienda por debajo de su precio, reduce la base imponible del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, sin embargo, la Hacienda Pública podría iniciar una comprobación de valores y exigir el pago de este impuesto real. Asimismo, es muy probable que el comprador se tenga que hacer cargo de los intereses de demora y de multas por evasión fiscal.

Por otro lado, si el comprador está adquiriendo este inmueble para obtener rentabilidad y revende la vivienda a un precio muy superior, obtendrá una ganancia patrimonial muy alta y finalmente tendrá que tributar más por el IRPF.

Con respecto al vendedor, aunque en un principio se puede ahorrar más impuestos y se arriesga menos, ya que el IRPF es menor por el valor de transmisión más bajo, y además puede evitar pagar la plusvalía municipal al registrar pérdidas en la compraventa, si Hacienda sospecha que el valor del inmueble es demasiado bajo con respecto al mercado, también puede iniciar una comprobación de valores y exigirle al vendedor el IRPF correspondiente.

Lo mejor en estos casos es no arriesgarse y contar con asesoramiento profesional para poder realizar la transacción de una forma legal y evitar problemas con Hacienda.

En Treshabitat contamos con un equipo de expertos que te brindará asesoramiento legal para que puedas resolver cualquier duda y puedas comprar tu inmueble con todas las garantías.