La mayoría de las personas que quiere comprar una vivienda, no cuenta con los ahorros suficientes como para poder pagarla al contado, y por lo general, se suele solicitar un préstamo hipotecario. Como existen diferentes tipos de hipotecas en función de muchos aspectos, como por ejemplo, el tipo de inmueble, el tipo de cuota o el tipo de interés, entre otros, hay que conocer algunos factores para poder elegir aquella que mejor se adapte a nuestras necesidades.

En Treshabitat te explicamos cuál es la hipoteca más adecuada para que lo tengas claro y puedas conseguir la casa de tus sueños.

Para poder elegir una hipoteca adecuada hay que analizar muy bien todas las ofertas y tener en cuenta, que es un producto financiero que vamos a tener durante muchos años y por lo tanto, no se puede tomar una decisión a la ligera.

Hipoteca según el tipo de interés

Son las hipotecas más habituales y es donde encontramos las hipotecas a tipo fijo o a las de tipo variable. Si cuentas con un buen sueldo y quieres saber cuánto vas a pagar durante todas las cuotas que dure el préstamo hipotecario, es mejor decantarte por la hipoteca a tipo fijo. Si no cuentas con demasiado dinero y no te importa que la cuota varíe a lo largo del préstamo (ya que depende del índice de referencia, normalmente del Euribor) es mejor elegir la hipoteca variable.

Hipotecas según el tipo de finalidad y el colectivo

Las hipotecas también son específicas para diferentes tipos de inmuebles a las que van dirigidas, por ejemplo, para vivienda habitual o para segunda residencia, o la opción de una subrogación de una hipoteca o de una hipoteca inversa, lo importante es encontrar la que se adapte a la operación inmobiliaria que vayamos a realizar. Asimismo, hay hipotecas que ofrecen condiciones específicas para colectivos concretos, como para menores de 35 años o funcionarios.

Otros aspectos a tener en cuenta

Antes de elegir una hipoteca hay que tener en cuenta si va a tener productos adheridos, como seguros, planes de pensiones, domiciliaciones, etc., así como cuáles son las comisiones que hay que pagar: de apertura, de amortización anticipada, etc.

Por último, hay que tener en cuenta tanto el importe financiado como el plazo, porque de ello depende la cuantía mensual y el tiempo de duración de la hipoteca. En este punto, es importante tener en cuenta cuál es la cantidad que nos va a financiar el banco que normalmente suele ser el 80% del valor de tasación.