Cada vez más personas están tomando la decisión de alquilar su inmueble y todos coinciden en que sus mayores miedos son no cobrar y sufrir daños en su vivienda. Es posible reducir las probabilidades de que esto ocurra desde el primer momento en el que se monta el anuncio, pero sobre todo durante la elección del inquilino y la firma del contrato y las cláusulas.

 

Anuncio completo

Publicar un buen anuncio asegura que los interesados conocen de antemano las condiciones del alquiler, lo que naturalmente aumenta la posibilidad de que se acerquen las personas adecuadas que estén dispuestas a cumplir con los requerimientos.

 

Saber qué se quiere

Eres libre de alquilar tu vivienda a quien te parezca mejor y la clase de inquilino por la que se quiera optar también dependerá del inmueble y sus posibilidades.

 

Investigación

Nunca está de más hacer una pequeña investigación acerca de todas las personas que vivirán en el inmueble (no solo la persona con la que se hace el contrato) para tener una idea de la dinámica que se desarrollará en tu vivienda.

 

Solvencia

Un trabajo solvente, estable o con contrato indefinido suele ser garantía de pago. Si es necesario, puedes solicitar una carta de recomendación o documentación que asegure que está en la posibilidad de pagar el alquiler. Otra opción es hablar con el arrendador previo (con permiso del posible inquilino) para conocer su dinámica de pago.

 

Impresión

Aunque suele creerse que todo gira alrededor del pago, es necesario valorar la impresión que te cause esa persona para tratar de concluir si es alguien amigable, de fácil trato y con intenciones de cuidar el inmueble. Confía en tus instintos.

 

Seguro de alquiler

Es posible contratar un seguro de alquiler gestionado por los propietarios y que incluye una garantía de cobro de hasta doce mensualidades no pagadas, la compensación por vandalismo o deterioro del inmueble y la cobertura de los gastos de un abogado si el titular de la póliza lo requiere.

 

Inquilino perfecto

Existen muchos casos de gente carismática que sabe exactamente qué decir para salirse con la suya. Toma con extrema cautela este tipo de situaciones porque pueden prometer cosas que no cumplirán solo por quedarse con el inmueble u obtener alguna oferta.