El calentamiento global está entre las preocupaciones más importantes de este nuevo milenio. No sin razón la mayor parte de las naciones que conforman la Unión Europea están incrementando vertiginosamente su inversión en energías limpias y renovables, que sustituyan a los combustibles fósiles y a la generación nuclear de energía eléctrica. Alemania, por ejemplo, ha comenzado a desmantelar su parque de producción de energía nuclear y según la canciller Ángela Merkel los reactores que queden en el país ya estarían inoperativos en el año 2036.
España, como país miembro del globo, y como estado partícipe de la Unión Europea, no es ajena a la disyuntiva. De hecho, una de las energías renovables que comienza a ser atractiva en el sector inmobiliario nacional es la geotérmica y todo apunta a que tiene mucho potencial.

Pero, ¿qué es la energía geotérmica?
Brevemente, se puede afirmar que la energía geotérmica es una fuente renovable y limpia de energía eléctrica que aprovecha el calor del subsuelo para generar vapores y otros gases que impulsen las turbinas de producción eléctrica o, en su defecto, para alimentar el sistema de calefacción de un inmueble y proporcionarle agua caliente al mismo tiempo. En verano, este circuito se invertiría, llevando el calor hasta el subsuelo y coadyuvando a mantener el piso más fresco. Con esto, el usuario podría ahorrarse hasta 70% en su tarifa de energía.
¿Cómo está siendo la acogida de esta energía en el mercado?
Por las ventajas intrínsecas que el sistema confiere a la persona que lo instala en su vivienda, se espera que comience a ser más solicitado de forma natural y paulatina. Otra ventaja, que viene a sumarse a la ya mencionada arriba sobre el ahorro en gastos eléctricos y de calefacción, está representada en la longevidad del producto en cuestión. De hecho, la vida de la instalación geotérmica ronda los 20 años, con la particularidad de que exige un mantenimiento mínimo o casi inexistente.
Como punto débil se debe señalar el desconocimiento de la población sobre la energía geotérmica y la creencia generalizada de que el sistema resultaría bastante caro. Aun así, según los datos manejados por la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), debe existir un parque de 8500 instalaciones de este tipo.
No obstante, todavía es mucho el camino legal por recorrer. Más concretamente hablando, el presidente del Colegio Oficial de Geólogos pidió medidas jurídicas concretas que impulsen la geotermia en el territorio español.
Mientras tanto, la ciudad de Madrid estrena una de las instalaciones geotérmicas más potentes del país. Se trata de los cooperativistas de Arroyo Bodonal, en Tres Cantos. Un signo de lo que puede ser el futuro.